Se utiliza para dar mayor estabilidad y peso a lámparas de pie
Esta placa redonda de hierro para lastre es una pieza clave para mejorar la estabilidad de lámparas de pie, sobre todo en modelos de mayor altura o con pantallas de gran formato. Su cometido es sumar el peso necesario en la base para reducir el riesgo de inclinaciones o caídas, sustituyendo los antiguos bloques de cemento interiores por una alternativa más actual, sólida y práctica. Gracias a su formato plano y reducido, se coloca con facilidad dentro de la estructura de la lámpara sin alterar su aspecto y proporcionando un apoyo seguro en el uso diario.
Está realizada en hierro bruto de alta calidad con terminación en color níquel, lo que le aporta una buena resistencia y un rendimiento adecuado frente al peso permanente. Su superficie metálica ayuda a repartir la carga de forma uniforme, mientras que su construcción robusta permite soportar de manera continuada el peso de la parte superior de la luminaria. El orificio central con rosca de paso 10/100 facilita una fijación precisa y compatible con la mayoría de elementos estándar empleados en lámparas de pie.
La placa está diseñada para colocarse en la base o sota base de lámparas de pie, añadiendo peso sin necesidad de modificar la estructura. Su rosca central 10/100 la hace compatible con la mayoría de pies y tubos habituales en iluminación, por lo que resulta útil tanto en fabricaciones nuevas como en trabajos de restauración. Es una opción muy adecuada para lámparas altas, modelos con pantallas amplias o diseños que necesiten una base especialmente firme. Su aplicación es versátil y práctica para reforzar la seguridad y la estabilidad de cualquier luminaria de pie.
Su colocación es fácil: solo hay que situar la placa bajo el pie de la lámpara o entre las piezas de la sota base, fijándola mediante la rosca interna de paso 10/100. Para conseguir un resultado óptimo, se recomienda instalar un mínimo de dos placas, incrementando la cantidad según el peso y la altura de la lámpara. Este sistema permite ajustar la estabilidad con precisión sin afectar a la estética ni añadir un volumen excesivo.
Su acabado níquel facilita la integración con bases metálicas, tubos pintados, estructuras cromadas o componentes en tonos neutros. Al quedar oculta durante el uso normal, no altera la apariencia exterior de la lámpara y mantiene un conjunto limpio y profesional. Encaja muy bien en proyectos actuales, restauraciones clásicas o piezas artesanales que necesitan un refuerzo discreto pero eficaz.
El mantenimiento de la placa es mínimo. Basta con comprobar de vez en cuando la fijación mediante la rosca 10/100 para asegurar que continúa estable. Su fabricación en hierro y su acabado protector proporcionan una gran resistencia al uso continuado, conservando la forma y la capacidad de carga. No necesita limpiezas frecuentes y soporta durante años el peso de la estructura superior sin deformarse.
Las características, fotografías o especificaciones técnicas del producto pueden variar ligeramente según el fabricante o el lote de producción, sin afectar en ningún caso a su funcionalidad, calidad ni cumplimiento de las normas de seguridad aplicables
60 mm: 45 g
100 mm: 121 g
125 mm: 198 g
140 mm: 368 g
150 mm:414 g
170 mm: 349 g
200 mm: 493 g
225 mm: 625 g
245 mm: 716 g
270 / 280 mm: 972 g